AzulHoy mi amigo Lucas me dijo que debería escribir por que estaba feliz. Lo cierto es que desde hace tiempo que trato de desintoxicarme de esta melancolía que traen las noches y las hojas en blanco.  Sinceramente es mucho más difícil  transmitir alegría , quizá la palabra no sea transmitir si no transcribir esa sensación de que algo bueno está pasando. Como claro ejemplo hagan memoria e intenten recordar la última comedia inteligente que vieron. Y es que se me hace grande lidiar con las cosas buenas y eso que yo misma me considero una persona alegre.

Hace una semana estaba sentada en un restaurante mejicano con mojito en mano y contándole al camarero que había pérdido mi vuelo a Madrid por que el de Amsterdam a Londres se había retrasado 3 horas, pero que me había comprado otro billete para el día siguiente por que una cosa es el destino y otra es dejar que este te arruine el fin de semana. Y así llegué a Madrid, a la capital,  a esa ciudad en la que nunca he vivido y sin embargo siempre me trae buenos recuerdos (quizá por que me gusta imaginarme los que viviré) Llegué al murmullo en las terrazas, a sentir la piel de mis piernas gracias a los 27 grados, a gin tonics digestivos y a las conversaciones que tienen ese fin tan sencillo que es el de conversar.  He comprobado que cuánto menos planeo y más me dejo llevar me despojo de todos los “no yo” con los que me visto en Londres para ser ese alguien que sigue sin caerme bien del todo.

Pero como dije al principio hoy ha pasado algo bueno, en Madrid pasó algo bueno y quizá ahora todo se me viene grande por que las noches a solas me las conozco con puntos y comas, las he escrito en demasiadas habitaciones.  Pero en días como este simplemente voy a ser feliz,  a ver si aprendo algo. No sé si mi objetivo de traductor de la felicidad ha funcionado pero si es así por favor diríjanse a un espejo y mándenme una foto de su sonrisa, a ver si consigo vivir esto de ser feliz y ser consciente de ello otro día más.

In days like this I am just going to be simply happy. 

IMG_3195Suelo vestir de negro por 3 sencillas razones: 1º el negro adelgaza, 2º menos dolores de cabeza a la hora de combinar y 3º casi todas mujeres a las que admiro tienen un vestido negro que me gustaría adquirir.

Con los años he comprobado que la ropa negra después de muchas lavadoras y tardes al sol se vuelve de un color verde oscuro, como el verdín de las piscinas después de un invierno en el olvido. Vean como referencia una gran película llamada La Ciénaga y sabrán de lo que estoy hablando.

Lo mismo ocurre con el tiempo que diariamente desaprovechamos con esos aparatos llamados teléfonos móviles diseñados precisamente para todo lo contrario. Ocurre también cuando uno espera a que las cosas pasen o cuando el futuro depende de una decisión en manos de los jefazos de la empresa en la que trabajo. Así que simplemente observo, si contemplo el tiempo desde mi habitación y cuándo esta se me hace pequeña subo a la bicicleta. Observo las conversaciones de los demás y como miran a sus teléfonos mientras te dan una media sonrisa o un diálogo cosido por emoticonos. Observo casi todo de un modo minucioso algunos dirían que aburrido, pero es un intento de recomponer todos esos pedazos de tiempo que desperdicié intentando estar en todos los lados sin estar en ninguno. Mi objetivo con esto de observar es llegar a percibir el instante en el que el negro se vuelve verde oscuro y así saber que ha llegado la desidia y la pereza , dos de los grandes amigos de las horas que no pasan.

Se preguntarán el porqué de esta reflexión pero es he querido llevar esto de la observación hasta otro punto. Hace poco leí esto en el blog de una chica de Georgia que se hace llamar Hellane:

“We write to taste life twice, in the moment, and in retrospection.”

Anaïs Nin, The Diary of Anaïs Nin, Vol. 5 (1947-1955)

Así que tecleo despacio para ser consciente hasta del sonido y con cuidado de que las palabras no sean abreviadas. Y así escribiéndolo todo vuelvo recordar la ventana, la bicicleta y el verde de la piscina.

Les dejo el trailer de La ciénaga pero si tienen oportunidad vean la película entera y disfruten del sofá. Y por favor apaguen sus móviles aunque estén solos en casa que dicen los mayores el respeto empieza por uno mismo.

Baby cryEran las 7:17 cuando entré en aquel bar del que he olvidado el nombre.  Ellos se sentaron en la terraza por eso de la esclavitud del fumador de estar al aire libre, paradojas de la vida. Yo me acerqué a las primeras mesas para escuchar mejor aquel tango que sonaba tan lejos de su tierra. Estaba en Bruselas y era el principio de un verano que se tornaría turbulento, aunque en aquel preciso instante desconocía por completo la noches sin día que estarían por venir. Me senté en una mesa alta y pedí un vaso de vino tinto por que lo oscuro siempre me ha hecho sentir más segura, no hay matices que descifrar. Quizá por eso aquella noche me pinté los labios de un color rojo opaco, para protegerme de aquellos besos tan despojados de amor, en un intento de decirme a mi misma que sellando de rojo oscuro su rostro él no volvería a herir a nadie más, aunque para mí ya era demasiado tarde.

Tras el primer trago de vino y guitarras llenas de nostalgia sentí su presencia. Allí estaba ella,  sentada con un vestido azul que dejaba ver unos hombros tan desnudos de amor y tan ansiosos de atención. No pude evitar recorrer cada lunar de su piel. Sabía que  él me observaba desde la terraza fumando un cigarro que se consumía a la misma velocidad que nuestra relación. Él tan borracho de su arrogancia ignoraba el hecho de que yo ya no estaba ahí y había dejado de escuchar sus miradas. Recordé entonces una conversación que años atrás tuve con mi madre, ella decía que solo las espaldas dicen la verdad por eso le gustaba observar a la gente caminando. Y así empecé a entender aquellos hombros tan frágiles que se encajaban como los de una marioneta en las mangas de aquel vestido azul, eran piezas rotas sujetas por imperdibles oxidados que alguien se había olvidado de limpiar. Se sentó allí durante toda mi copa de vino y  yo la observé tratando de devolverle un poco del amor que le habían robado. Nunca se giró, nunca vi su rostro, nunca pude si de verdad había tristeza en sus ojos, y yo contuve la respiración para evitar que ella notase mi presencia. Quizá temía estar equivocada, quizá temía verme a mi misma.

Los chicos me llamaron, volví a pintarme los labios y me fui.

Cuándo la vida se vuelve aburrida es mejor inventarse historias y espaldas.

Ausencia.

img_1449Haciendo memoria recordé un día de niebla de hace ya unos meses, más bien recordé la sensación de placer y calma que me dio.  Con frecuencia recuerdo con más claridad lo que sentí y a partir de ahí reconstruyo  las imágenes y los diálogos, a veces dudo si son reales o producto de mi imaginación.

Muchos pensarán que la niebla es tanto incómoda y aunque cinematográficamente bella es aterradora, siempre es mejor atacar cuando a uno no le ven.  Sin embargo aquel 11 de Diciembre en el que Londres amaneció cubierta por un manto de humo blanco me di cuenta de que la niebla ayuda a ver todo más claro.  Si si, se que suena extraño pero realmente solo te deja ver lo inmediato y te impide ver mas allá, y  ¡que gratificante es precisamente eso! ver solo lo más cercano, lo presente, el ya. Y es que estoy harta ya de tanta preocupación, de ser constantemente interrogada por ese futuro tan lleno de preguntas sin respuesta, por que de poco importa romperse la cabeza con hipótesis de papel ya que para que el mañana sea de nuestro agrado hace falta vivir y actuar en consecuencia en el hoy. A pesar de lo que muchos pensarán, la niebla no nos nubla la vista si no, que nos deja ver lo que simplemente necesitamos ver, por eso es un nombre femenino.

Volviendo hacer memoria  y a propósito de aquel Diciembre recordé a Galeano y un artículo suyo en el que hablaba de esta cultura de usar y tirar en la que vivimos, de lo fácil que nos desprendemos de todo por ya casi nada importa tanto para conservarlo, algo nuevo vendrá,  y así nos olvidamos de hacer memoria, nos acomodamos a vivir sin sufrir y ya no sabemos de eso de aguantar el temporal que le oíamos a nuestros abuelos. En aquel texto,  el uruguayo de voz amable decía “que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne”. Se me quedaron aquellas palabras impresas en los oídos como si el mismo Galeano me las hubiese susurrado en sueños. Con eso mente pienso en todas las tonterías de esas conversaciones rotas que uno escucha por la calle,  en esa falsedad en la que nos enseñaron a crecer y que nosotros nos estamos encargando de transmitir de una forma autómata por que siempre ha sido más fácil seguir a la manada. Todo esto de decir  que todo va bien,  por que sufrir y ser sincero siempre ha sido de perdedores. Y así matamos poco a poco las cosas que importan de verdad por que estamos demasiado ciegos pensando en el futuro, incapaces de disfrutar que los días siempre se acaban por mucho que nos empeñemos en lo contrario. Así que mi humilde consejo es que disfruten de la niebla que para eso tiene nombre de mujer.

Que pasen ustedes un buen fin de semana a pesar de este viernes de gris uniformado.

 A mi madre que aguanta cada y una de mis inestabilidades. 

 

photo-9Perder, ¿en qué momento se da cuenta uno de que ha perdido? ¿y que significa exactamente perder algo? Llevo semanas dándole vueltas a este verbo por que a veces parece que los días de la semana son un juego de ajedrez en el que yo soy la Dama y estoy un poquito más cerca del jaque mate. Sin embargo cuanto más pienso en esa especie de vacío que supone la pérdida me doy cuenta de lo absurdo que es este verbo.

En primer lugar,  por que para perder hay que poseer y siempre me mostrado un tanto escéptica con este concepto, que suele crear sufrimientos innecesarios. Y hablo de poseer no solo objetos materiales si no personas, sentimientos. Creo que lo que más cercano que esta uno de poseer algo es esa sensación que se aparece de la nada en una carretera inesperada, en una mañana improvisada o en una noche sin reloj. Una especie de escalofrío que te dice que tu cuerpo ha firmado un acuerdo con tu mente no solo para ver , oler y escuchar , para ir un poco más allá.  Es como si se abriesen los poros de la piel para absorber el tiempo, y por unos segundos todo está exactamente donde debería de estar.  Dura tan poco que más te vale disfrutarlo.  Así que vivir es perder, ya que cada segundo es irrepetible. Ya sé que no estoy descubriendo nada nuevo para muchos de ustedes, pero quiazá escribir sea mi manera de llegar a acariciar  esos segundos.

Mi querido Wong Kar Wai regala minutos en sus películas. Curiosamente  volviendo a ver este clip me he dado cuenta de que era el 16 de Abril de 1960, ya se que  hoy es 17 , pero como soy muy fan de las casualidades no creo que sea simplemente pura coincidencia que justo hoy, haya decido escribir esto que yacía hecho garabatos hace tiempo en mi moleskine.

En fin señores lectores, disfrutes de este Jueves no por que sea santo si no por no volverá.

Y si les apetece bailar escuchen Follow de Chrystal Fighters. Y si , puedo decir que soy feliz.

 

 

viAyer leí una entrevista de Gael García Bernal en la que decía,  quizá en Mexico sufrimios tanta muerte por estar llenos de vida.

Y es que a medida que pasan los años se acumulan las cicatrices y con ellas los miedos y con estos las manos que se apartan antes de acariciar para evitar así el rechazo casi siempre imaginado. Lo que el tiempo no te dice cuando todavía escuece es que todo vuelve a la normalidad,  está se vuelve monótona,  y aunque al principio se agradece lo de la rutina por eso de estar estable,  uno retorna sin darse cuenta a embarrarse los pies de encrucijadas.

Así que mi querido Vicente, ese que pinta habitaciones con amigos, ahora solo te toca seguir. Te parecerá que el tiempo merma y levantarse es despertarse en una pesadilla,  cerrarás los ojos para desear que nada hubiese ocurrido, y sin saber muy bien como sacarás los pies de la cama y aunque suelo se sienta frío y la luz se vea un poco más gris, te levantarás. Ahora cierra los ojos, vuelve a respirar y acuerdáte de Meryl en aquella casa tan despojada de recuerdos. Todo pasa, aunque a las románticas como a mi esto le produzca una cierta nostalgia. Ser fuerte no es una cuestión de carácter aunque las madres se empeñen en decirlo,  es una cuestión de voluntad, es no mirar al otro lado por que preferimos la hostia a ir de puntillas. Antonio Gades decía que taconear es una extensión del latido del corazón al suelo, así que pisa fuerte para que no se te queden las lágrimas pegadas a los pulmones.

Como decía Gael estamos llenos de vida, quizá demasiado por eso sufrimos tanto, pero claro también vivimos más. Y si todo este amor que trato de escribirte en forma de colchón para que las noches sean menos solitarias,  no te preocupes llamaremos a Marieta y nos iremos a los volcanes que solo ella conoce para convertir  las camas vacías en cenizas y los recuerdos que ahora duelen sean solo eso, polvo.

Te quiere sin mesura tu Beatriz.

WDNSiempre de madrugada, en ese se camino fantasma que solo uno recuerda como un sueño suelo escribir algo en pocas líneas,  como si fuese un último intento de mi cerebro de ser persona, de resumir la noche, de darle un sentido más allá que la montaña de latas vacías y cigarrillos de papel.

“La piel desquébrajandose, enrojecida, enfurecida por algo tan inerte a mi que me es absolutamente incontrolable¨

Olvido ahora el por que de aquellas palabras y sin embargo no dejo de sentirlas como mías.

Entre avión y avión he empezado a desdoblarme, a acostumbrarme a la amargura de cada despedida, y aprender que el tiempo y la rutina borran desgraciadamente cada lágrima,  y que el ser humano es se adapta más que los camaleones. Y por supuesto todo tiene un punto y a parte, pero entre tanto ir y volver me he construído un lindo círculo de puntos suspensivos que salto con los ojos cerrados.

A mis 19 años escribí en un intento fallido de convertirme en poeta 20 poemas, los titulé Resacas. Cada poema era escrito después de una noche deambulando por esas calles húmedas de Santiago. Mi objetivo era llegar al número 20,  el día de mi 20 cumpleaños, escuchar 20 years de Placebo, siempre me ha gustado el número 2. Aún conservo aquella maraña de miedos y sueños que se abrazan a las páginas de una vieja moleskine negra. Hace poco las releí y me di cuenta de que faltaba la número 20. Si la última, yo recuerdo haberla escrito pero la página no esta y tampoco la copia en mi ordenador. Así que igual esa otra yo, la que se había ido ya de Santiago se la llevó, o quizá nunca la llegué escribir por que cerrar círculos siempre me anuda el estómago.

Los escenarios cambian y las circunstancias se han hecho más de cemento , han perdido el color azul del mar, pero siguen siendo igual de duras , o igual más por que ahora las palabras y las resacas se empapan de camas vacías y amigos a los que no puedo abrazar.

Por favor no se tomen en esto como el diario melancólico de una adolescente pérdida, aunque si releyese esto mañana yo pensaría lo mismo. Pero sí mírense al espejo y perfilen un dibujo de su cara con los ojos cerrados, no vaya a ser que les roben esa vida que aún les queda por vivir.

Canción Hollywood Forever Cementery Signs de Father John Misty

 

tumblr_muimp40IEZ1qb5t88o1_500Cuando vi por primera vez  “Todo sobre mi madre” lo hice en un cine, casi no había nadie y una de las cosas muchas cosas que me llevé en la maleta es la frase del final ” A Bette Davis, Gena Rowland, Romy Schneider… A todas las actrices que han hecho de actrices. A todas las mujeres que actúan. A los hombres que actúan y se convierten en mujeres. A todas las personas que quieren ser madres. A mi madre”

Llevo meses hablando con mujeres, no es que antes no lo hiciese si no que no me había dado cuenta de que todas aquellas conversaciones tan importantes durante esos meses en los que se me caía el mundo, todas ellas tenía un hilo conductor,  y es que la persona al otro lado del teléfono, ordenador o mesa era una mujer.

Nunca, nunca, nunca dejaré de sorprenderme de la capacidad que tienen las mujeres para sobreponerse, para no quejarse y recoger los pedazos de los demás (siempre antes que los suyos propios) para recomponerlos y recubrirlos de acero. No es que los hombres no sean capaces también, igual lo son , yo simplemente no los he conocido aún. Sólo hay 4 a los que tengo en un pedestal tan alto que ni yo misma lo puedo alcanzar, ojalá vengan otros y me demuestren que estaba equivocada,  pero sinceramente con estos me conformo.

Lo frustrante es que la vulnerabilidad parece cubrir nuestra piel, se escucha en el tintineo de un tacón. Sin embargo nos empeñamos en tapar con maquillaje y en disimular con prendas oscuras toda esa fuerza bruta y esa capacidad innata de darle vueltas mil a todo , quizá por que aunque hayamos avanzado muchísimo existe todavía ese sentimiento de culpa, del no querer herir al otro, ese papel de sufridoras eternas. Quizá por eso también tratamos de espantar todos esos fantasmas del pasado  que nos vienen inherentes simplemente por el hecho de mujer con ese gesto tan nuestro de apartarnos el pelo de la nuca. Madres, hijas, hermanas, tías, sobrinas, abuelas, amigas… Todas ellas son fuertes, y el mayor problema, es que no lo saben. Nos empeñamos  en vernos a través de los ojos de un hombre o de un espejo al que siempre le buscamos los defectos. Con tanto mirar por los demás se nos olvida cerrar los ojos y sentir la sangre , la nuestra, esa misma que escuece cuando nos rompen el corazón o cuando se va un hijo de casa, cuando un amigo te falla, esa sangre  que de una manera que incluso a veces ni yo misma entiendo nos dice, hay que tirar para adelante, llegados hasta aquí no me puedo rendir. Por supuesto todo esto son generalizaciones que algunos o muchos llamaran aberraciones sin argumento, pero ¿saben que? son mis generalizaciones, son mis historias, son mis mujeres.

En España un señor llamado Gallardón viene a decirnos que nos quiere proteger quitándonos la libertad, esa que tanto nos ha costado y nos sigue costando conseguir. No creo necesario explicar aquí el horror de esta nueva ley que pretenden imponer por que si no han saboreado ya la náusea es que poca alma y  todavía menos cabeza tienen.

A mi madre a la que todo ese tiempo preocupándose por los demás le está jugando una mala pasada, pero como ya he dicho seguir es lo que nos queda, dudar es humanos pero continuar caminando es de sabios.

 Photo by Naftels

IMG_4214“We are not tourists, we are travellers. Tourists are people who know they are coming back, travellers may never come back” (The sheltering sky, B. Bertolucci) Ahora me pregunto cuál soy yo de las dos, estoy de vuelta y sin embargo sigo allí.

Viajar te hace vulnerable de una manera sana, uno se desviste de rutinas y relojes, los días de la semana sufren amnesia y se olvidan de sus nombres y colores. Puedes planear un viaje pero es imposible predecir  el impacto que un país  puede tener en tu vida. Es de alguna como el enamorarse con los ojos cerrados, todo puede salir mal pero cuando sale bien te borras todas las cicatrices y las noches en vela de un golpe.

Es dificil explicar un país en dos semanas. Explicar un giro de 180 grados en una hoja en blanco es todo un desafío. Si las palabras se desmembraran del  papel/pantalla  y pudiesen abrazar al lector quizá así podría acercarles un poco más al precipicio.

La cosa va así:

Londres – Bangkok – Krabi – nervios – Ao Nang – humedad y Marina – Phi Phi – reconciliación con Argentina y una playa con luna llena – Ao Maya – la belleza hecha luz se puede beber con los ojos – Ko Samui – fiebre y contemplar – Koh Tao – felicidad, nitrógeno, euskera y cambio de planes – amanecer en un barco – Surathani – bus – Bangkok- 1.175 metros en un día – Chang Mai – reencuentro y picaduras – subir, barro y Hit – Marina es una heroína - Hoi Good Gub – silencio y luz entrecortada –  amanecer con Olaya y Lucas – bajada – río, miradas – Chang Mai – agujetas  y paz – bus – susto – Sukhothai – una ciudad se muere sin agua y otro atardecer- bus nocturno – Bangkok a las 4 de la madrugada – budas , tuk-tuks , mercados y miseria – Khao San Road – frenesí y embriaguez con luces de neón – Amphawa – dejarse llevar siempre trae cosas buenas – luciérnagas y un río- última noche – todo acaba – aeropuerto – Marina – despedida – Londres – invierno.

Cuándo te preguntan que tal un viaje nunca se sabe como empezar, quizá por eso a partir de ahora deberíamos jugar a nombrar los recuerdos con las letras del abecedario como cuando éramos pequeños.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, yo no soy fotógrafa pero me gusta escribir.  Si tuviese que escoger una palabra me quedo con agua, el agua en Tailandia se respira, se suda, se navega, en Tailandia el agua moja de arriba a abajo como diría Forest, es caliente, se te mete entre los dedos, se siente en la nuca y entre las piernas, se bebe como si fuese oro, se contempla, se cala, se navega, el agua te devuelve a la vida después de un día de sol y barro, 12 metros de agua por los que se filtra el sol, te aisla, te silencia los miedos y se lleva la gravedad para que todo sea menos malo, más sencillo, más real.

       A Marina por ser la compañera de viaje inesperada más increíble que podía haber imaginado. A Olaya y Lucas por llevar su amor hasta las montañas y dejarme ver el amanecer con ellos.  A mí por que este año no ha sido fácil pero ser una romántica tienes sus cosas buenas. Y como siempre a mis padres y a mi hermano que viajan siempre detrás de mis ojos.

photo-6Empiezo a escribir con 3 borradores inacabados a mis espaldas. Tecleo con el miedo  de saber que esto puede ser otro intento fallido. No voy a pensarlo mucho, a veces es mucho mejor dejarse llevar. Por momentos como este un verano me fui a pasar dos meses a trabajar a un hotel en la Isla de Wight o decidí un Junio de 2008 que yo no volvía a casa.

Hace poco leí un artículo de Javier Cercas, se titulaba “Vivir Fuera”, en el hablaba de como nos vamos para descubrir y con el paso de los meses te vas dando cuenta de que lo que dejas al descubierto es a ti mismo. Dice también que a Borges le hicieron falta 7 años en Paris para darse cuenta de que era argentino. Todo esto me hizo recordar un capítulo de Doctor en Alaska que vi en el salón de Domayo cuando tenía 13 años,  cuando todavía aquellas paredes me asfixiaban.  No recuerdo exactamente las palabras del doctor Dr. Fleischman, pero hablaba de como en cada viaje uno se va para poder volver y  poder entender así realmente por qué se fue.  Aquello me impulso escribir la primera línea de un cuaderno,  y desde entonces este se ha convertido en el más fiel de mis amantes. Recuerdo que aquel cuaderno ( más bien libretilla cutre) era de color amarillo y con un corazón rosa enorme en la portada. Con el tiempo me he pasado a las Moleskines negras en un intento de parecer más sofisticada o más bohemia como diría un amigo, aunque como dice Celine las cubiertas cambian con los años  pero estas sólo nos enmascaran, en el fondo seguimos siendo los mismos, seguimos sintiendo lo mismo.

El caso es que Londres  me he enseñado que soy mucho más gallega de lo que yo pensaba, y eso que el castellano es mi primera lengua, aínda que a Nena lembráme sempre que a constancia é unha virtude que hai que practicar. No he hecho nada para sentirme así, simplemente es así, como lo de enamorarse y desenamorarse.  Como tamén di a Nena “se quererse fose un acto voluntario  estaríamos todos con todos e isto sería un puterío”.  Y todavía digo más, soy Viguesa y me gusta. Vigo tiene esas calles feas y siempre en obras, tiene sus malotes (según Eski los malotes son una especie de origen vigués), tiene Churruca y una panadería abastecedora infinita de empanadillas a las 5 de la mañana. Tiene a los amigos que no hace falta llamar por que siempre aparecen. Tiene el mar,  y sí, está enclaustrado por un puerto dueño y señor de la ciudad,  y sí,  la playa no está tan cerca como en Coruña, y sí,  alguién tuvo la gran idea de poner el centro de la ciudad en una cuesta, así que uno se pasa el día subiendo y bajando , y sí , tiene un casco viejo que late vida pero llora con ventanas rotas y yonkis esperando su metadona. Y sí que gran error quitar el tranvía y todo el destrozo que se hizo en los 80 cuando todo se tiro sin ton ni son por que la palabra crisis solo conocían Almódovar y sus mujeres. Pero lo cierto es que yo no estoy hablando de que sea ni mejor ni peor, lo cierto es que simplemente a mi me gusta y he tardado casi 9 años en darme cuenta, joder ¡9 años!  Quizá sea este sea el amor que nunca encuetro por que ando demasiado ocupada entre películas,  las que veo y la que me monto.

En fin señores que los aeropuertos son algo tristísimo cuando uno no se quiere ir y que esto de madurar es un auténtico rollo.

Les dejo el aquí el artículo de Javier Cercas, Vivir Fuera, que por supuesto está mucho mejor escrito que el mío, pero por lo menos este no se queda en la bandeja de borradores.

Como esto lo escribo yo y por que escribir y soñar es gratis,  se lo dedico a Lola, a Nena,  a Astrid, a Bego, a Eski , a mis padres, a mi abuela y  a mi hermano, y por supuesto a todos esos que no puedo nombrar por que todavía no he ganado el Oscar.

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